Para hacer
Dinámica para adolescentes y jóvenes:
Plantea un campeonato. Reparte papeles con las palabras “defensa”
y “atacante”. Al que le toque el primero debe tratar de defender la existencia
de Dios. A quien le toque el segundo debe dar argumentos para desmontar la
tesis de la existencia de Dios. Tras una primera ronda en parejas, se valora
quién ha “ganado” cada combate. Los ganadores pasan a una segunda fase entre
ellos, los perdedores a otra. Así hasta que solo quede un “campeón” (defensa o
atacante).
Se ponen en común los argumentos, las preguntas que no han
tenido respuesta o que la respuesta no ha sido satisfactoria.
Para leer y pensar
MI MADRE NO EXISTE (cuento propio)
Tras muchos años de reflexión y después de que, durante
mucho tiempo, hubiera gente que quería convencerme de lo contrario, he llegado
a la conclusión de que mi madre no existe.
Cuando era pequeño, dicen que cuidaba de mí, que me daba de
comer y se preocupaba de que no me faltara nada. Y hasta cierto momento estaba
convencido de que era así.
Pero fui creciendo. Con los años fui ganando experiencia e
inteligencia, aprendiendo de la vida y razonando todo lo que mis cinco sentidos
me decían.
Yo no lo recuerdo, pero dicen que fui distanciándome de mi madre, que cada vez le era más esquivo; que cuando ella entraba, yo salía para no coincidir con ella, para que no me recriminara nada. Aunque francamente, no recuerdo que nunca lo hiciera.
Es cierto que mi habitación ha cambiado. Antes yo dejaba un pequeño caos al irme y cuando volvía me la encontraba aseada, ordenada, con la ropa doblada y limpia. No sé qué ocurría. Pero fuera lo que fuera ya no ocurre.
Mi madre… Llevo años sin conversar con ella, sin acercarme a
ella. Ha desaparecido de mi existencia. Después de mucho pensar, de analizar mi
vida, lo que veo, cómo me siento, lo que me ocurre… solo puedo concluir que
ella no existe.
Si mi madre existiera haría por encontrarse conmigo. Me buscaría para hablar. Mi habitación estaría ordenada y limpia, pero cada día es más caótica y desagradable. Seguro que no pasarían las cosas que estoy viendo que ocurren a mi alrededor. Me ayudaría en mis problemas. Y yo no estaría tan triste como estoy, tan solo…
Y tú, ¿crees que Dios tampoco existe?
Yo no lo recuerdo, pero dicen que fui distanciándome de mi madre, que cada vez le era más esquivo; que cuando ella entraba, yo salía para no coincidir con ella, para que no me recriminara nada. Aunque francamente, no recuerdo que nunca lo hiciera.
Es cierto que mi habitación ha cambiado. Antes yo dejaba un pequeño caos al irme y cuando volvía me la encontraba aseada, ordenada, con la ropa doblada y limpia. No sé qué ocurría. Pero fuera lo que fuera ya no ocurre.
![]() |
Photo by Luis Galvez
|
Si mi madre existiera haría por encontrarse conmigo. Me buscaría para hablar. Mi habitación estaría ordenada y limpia, pero cada día es más caótica y desagradable. Seguro que no pasarían las cosas que estoy viendo que ocurren a mi alrededor. Me ayudaría en mis problemas. Y yo no estaría tan triste como estoy, tan solo…
Y tú, ¿crees que Dios tampoco existe?


No hay comentarios:
Publicar un comentario
Puedes dejar un comentario. Será bien recibido... a no ser que sea ofensivo.